
Cómo Documentar Consultas de Nutrición y Escribir Notas ADIME
Guía práctica para nutricionistas y dietistas registrados sobre cómo documentar consultas clínicas usando el formato ADIME. Incluye comparación ADIME vs SOAP, documentación por entorno de práctica, errores comunes y estrategias para agilizar el registro clínico.
Los nutricionistas y dietistas documentan mucho. Un dietista de consulta externa con agenda completa puede atender entre 12 y 15 pacientes al día. Un dietista hospitalario en un servicio de agudos puede revisar 20 o más expedientes. Cada uno de esos encuentros necesita una nota que justifique la visita, demuestre el razonamiento clínico y resista cualquier revisión de parte de un pagador o auditor.
El problema es que la mayoría de los programas de formación enseñan el Proceso de Atención Nutricional (NCP, por sus siglas en inglés) como modelo clínico, pero dedican menos tiempo a explicar cómo traducir ese modelo en notas que funcionen en la práctica real, en entornos distintos. Así, los dietistas aprenden la estructura ADIME, comienzan a ejercer y descubren que la nota que escriben para un paciente ambulatorio con diabetes no se parece en nada a lo que necesita documentar un dietista hospitalario, que tampoco se parece a lo que requiere un profesional de telemedicina, que difiere de lo que necesita registrar quien trabaja en práctica privada.
Esta guía cubre el ciclo completo de documentación de una consulta de nutrición: qué incluir en cada sección, cómo adaptarlo según el entorno, en qué se diferencia ADIME de SOAP y por qué importa, y los errores que generan mayor riesgo de auditoría o rechazo de reclamaciones. Para un análisis en profundidad de la estructura ADIME y la construcción de la declaración PES, consulte Cómo escribir notas ADIME: guía completa para dietistas registrados.
Por qué ADIME y no SOAP
La mayoría de los profesionales de la salud utilizan notas SOAP (Subjetivo, Objetivo, Evaluación, Plan). Médicos, enfermeras y fisioterapeutas las usan. Si trabaja en un equipo interdisciplinario, probablemente ha escrito alguna nota SOAP.
El formato SOAP funciona bien para la consulta diagnóstica. La tarea central del médico es: recopilar los síntomas del paciente (Subjetivo), agregar datos clínicos objetivos (Objetivo), formular un diagnóstico (Evaluación) y prescribir tratamiento (Plan). La estructura encaja perfectamente con ese flujo de trabajo.
El trabajo del dietista no encaja de la misma manera. La razón es el NCP. Su proceso clínico es: evaluar el estado nutricional en múltiples dominios (antropométrico, bioquímico, clínico, dietético, ambiental), identificar el problema nutricional usando terminología estandarizada del NCP, diseñar y negociar una intervención individualizada con el paciente, y luego establecer parámetros medibles que se revisarán en el seguimiento. Son cuatro fases con lógica clínica propia, y ADIME mapea cada una de ellas de forma explícita.
Esta es la diferencia práctica:
| Elemento | SOAP | ADIME |
|---|---|---|
| Evaluación | Síntomas referidos por el paciente + historia subjetiva | Evaluación nutricional estructurada en 5 dominios (ABCDE) |
| Diagnóstico | Diagnóstico médico (ICD-10 o CIE-10) | Diagnóstico nutricional con declaración PES en terminología NCP |
| Intervención | Prescripción, órdenes, derivaciones | Intervención nutricional (educación, consejería, modificación dietética, coordinación de atención) |
| Seguimiento | Sección Plan o nota separada | Parámetros explícitos a monitorear en la próxima visita, vinculados al diagnóstico |
La diferencia crítica está en el apartado de Diagnóstico. En una nota SOAP, el campo de Evaluación suele incluir un diagnóstico médico o una impresión clínica. En una nota ADIME, el apartado de Diagnóstico requiere una declaración PES: Problema, Etiología, Signos/Síntomas. Esta estructura de tres partes es específica del NCP y no existe en el formato SOAP. Obliga a nombrar el problema nutricional (usando la terminología aprobada por la Academia), su causa, y a sustentarlo en evidencia observable.
Ejemplo de declaración PES: "Ingesta energética insuficiente (NI-1.2) relacionada con náuseas secundarias a quimioterapia, evidenciada por recordatorio de 24 horas que muestra un aporte equivalente al 60% de las necesidades energéticas estimadas en las últimas 72 horas y pérdida de peso no intencional de 3,2 kg en 4 semanas."
Eso no es un diagnóstico que se escribiría en una nota SOAP. Quedaría enterrado en la Evaluación o el Plan. En ADIME es el eje estructural de toda la nota, y cada intervención documentada debe conectarse con él.
Algunos entornos siguen exigiendo el formato SOAP incluso para dietistas. Si su hospital o sistema electrónico de registros lo requiere, puede incorporar el lenguaje NCP dentro del SOAP: coloque la declaración PES en el campo de Evaluación, y los parámetros de monitoreo en el Plan. No es lo ideal, pero preserva la lógica clínica aunque el formato no sea el suyo.
El ciclo de documentación de una consulta
Antes de profundizar sección por sección, vale la pena describir el ciclo completo de documentación de una consulta de nutrición, porque cada etapa tiene requisitos distintos:
1. Documentación de la derivación e ingreso. La nota comienza antes de ver al paciente. Documente la fuente de derivación, el motivo indicado y la pregunta clínica que se le plantea. En hospitalización, suele ser una orden médica de consulta de nutrición con un diagnóstico. En consulta externa, puede ser un formulario de derivación con diagnóstico principal y objetivo terapéutico. Deje constancia de lo que recibió y del contexto clínico antes de iniciar la evaluación.
2. Nota de evaluación inicial. La nota ADIME completa para un paciente nuevo. Los cinco dominios de evaluación cubiertos según su relevancia clínica. Declaración PES completa. Objetivos de intervención acordados con el paciente. Parámetros de monitoreo establecidos.
3. Nota de seguimiento. Un ADIME de intervalo. No se repite la evaluación basal completa. Se documenta lo que cambió, si la intervención está funcionando y si es necesario ajustar el diagnóstico, los objetivos o la intervención.
4. Documentación de coordinación de atención. Cualquier comunicación con el médico derivador u otro integrante del equipo debe quedar documentada: qué se comunicó, cuándo, a quién y cuál fue el resultado o el plan acordado.
5. Nota de alta o transición. Cuando el paciente completa el episodio de atención o pasa a otro entorno, documente lo logrado, el estado final del paciente en cada parámetro de monitoreo y las recomendaciones comunicadas para la continuidad del tratamiento.
La mayoría de los dietistas en consulta externa o práctica privada documentan las etapas 1, 2, 3 y ocasionalmente la 5. Los dietistas hospitalarios documentan las cinco. Los profesionales de telemedicina deben agregar ciertos elementos específicos a cada etapa (los veremos más adelante).
ADIME sección por sección: qué incluir
A: Evaluación (Assessment)
La sección de Evaluación documenta los datos clínicos recopilados. La Academia los organiza en cinco dominios: Antropométrico, Bioquímico, Clínico, Dietético e Historia ambiental/del cliente (frecuentemente recordados como ABCDE).
Lo que los dietistas suelen descuidar en esta sección:
- Documentar la ingesta dietética sin especificar el método. Escriba "recordatorio dietético de 24 horas realizado" o "registro alimentario de 3 días revisado", no simplemente "el paciente refiere comer tres veces al día".
- Omitir el contexto del apetito y el comportamiento alimentario. "El paciente refiere disminución del apetito durante las últimas 3 semanas" es un dato clínico que sustenta tanto el diagnóstico como el plan de intervención.
- No documentar los hallazgos negativos relevantes. Si el paciente niega disfagia, documéntelo. Si niega inseguridad alimentaria, documéntelo. Los negativos pertinentes reducen el riesgo de auditoría y fortalecen el cuadro clínico.
Ejemplo ficticio: Rosa M. es una mujer de 58 años derivada a terapia médica nutricional (TMN) ambulatoria por diabetes tipo 2 de diagnóstico reciente. En la Evaluación se documenta su peso actual (81 kg), talla (162 cm), IMC (30,8), HbA1c reciente (8,4%), glucosa en ayunas (148 mg/dL) y perfil lipídico. Los datos clínicos incluyen el nuevo diagnóstico de DM2, medicación actual (metformina 500 mg dos veces al día, sin insulina) y sin antecedentes quirúrgicos relevantes. Ingesta dietética: el recordatorio de 24 horas revela una dieta rica en carbohidratos refinados (arroz blanco en dos comidas, bebidas azucaradas dos veces al día, escasa verdura), con un aporte calórico estimado de 2.200 kcal y aproximadamente el 55% proveniente de carbohidratos. Contexto ambiental: vive sola, cocina para sí misma, tiene ingresos fijos y compra en un supermercado cercano al que puede llegar caminando.
Esta sección de Evaluación sustenta todo lo que viene a continuación.
D: Diagnóstico (Diagnosis)
El apartado de Diagnóstico requiere al menos una declaración PES utilizando la terminología del NCP. En una visita inicial puede haber un diagnóstico principal y uno secundario. No liste cinco. Si existen múltiples problemas nutricionales, priorice el más directamente relacionado con el motivo de derivación y el de mayor impacto clínico.
Para Rosa: "Ingesta excesiva de carbohidratos (NI-5.8.2) relacionada con conocimiento limitado de alimentos ricos en carbohidratos y tamaños de porción, evidenciada por recordatorio de 24 horas que muestra aproximadamente el 55% de la energía proveniente de carbohidratos, principalmente cereales refinados y bebidas azucaradas, en el contexto de diabetes tipo 2 de diagnóstico reciente."
La declaración PES hace el trabajo clínico de conectar los datos de evaluación (E y S) con un problema nutricional nombrado (P) usando la terminología aprobada por la Academia. Sin el PES, la nota parece un relato narrativo. Con él, demuestra un proceso clínico sistemático.
Un error frecuente: escribir el diagnóstico médico en el campo de Diagnóstico. "Diabetes mellitus tipo 2" no es un diagnóstico nutricional. El diagnóstico debe ser un problema nutricional: ingesta inadecuada, ingesta excesiva, distribución desequilibrada de macronutrientes, patrón alimentario desordenado, limitación en el acceso a alimentos, entre otros.
I: Intervención (Intervention)
La sección de Intervención documenta lo que usted hizo y lo que acordó con el paciente. Se corresponde con dos dominios del NCP: entrega de alimentos y nutrientes (qué come el paciente) y educación y consejería nutricional (qué enseñó y cómo).
Documente de forma específica:
- El contenido educativo abordado (no solo "educación nutricional en diabetes"; nombre los conceptos: conteo de carbohidratos, lectura de etiquetas, estimación de porciones con el método del plato)
- La respuesta del paciente y su comprensión declarada
- Materiales o recursos entregados (por nombre, o indique que se proporcionaron materiales escritos)
- Las modificaciones dietéticas recomendadas con precisión ("Reducir el consumo de bebidas azucaradas a no más de una por semana; reemplazar con agua u otras bebidas sin azúcar")
- Cualquier coordinación de atención iniciada (derivación a educador en diabetes, comunicación con el médico prescriptor, solicitud de interconsulta con farmacia)
Lo que los dietistas omiten con frecuencia: la respuesta del paciente a la intervención. ¿Participó Rosa activamente en la discusión sobre el método del plato? ¿Hizo preguntas? ¿Expresó resistencia o barreras logísticas? Documéntelo. Los pagadores y auditores quieren evidencia de que la consulta fue interactiva e individualizada, no una entrega genérica de folletos.
M/E: Monitoreo y Evaluación (Monitoring and Evaluation)
El apartado de Monitoreo y Evaluación suele tratarse como un complemento, cuando en realidad es la sección más importante para demostrar la necesidad médica continua y para orientar las notas futuras.
Esta sección cumple dos funciones. Primero, documenta los datos de monitoreo recopilados en la visita actual en relación con intervenciones previas (relevante para las visitas de seguimiento). Segundo, establece qué se monitoreará en visitas futuras y cuáles son los valores o resultados esperados.
En una visita inicial, el apartado M/E es prospectivo. Para Rosa: "En la próxima visita (en 4 semanas): monitorear peso, glucosa en ayunas y recordatorio dietético. Meta: reducción del consumo de bebidas azucaradas a no más de 1 por semana; aplicación del método del plato en al menos una comida diaria según reporte del paciente; reevaluación de HbA1c en visita médica a los 3 meses."
En una visita de seguimiento, el apartado M/E documenta si se cumplieron los parámetros de monitoreo o no, con comentario clínico explicativo:
"Datos de monitoreo en seguimiento a las 4 semanas: peso 80,1 kg (descenso de 0,9 kg). La paciente refiere haber eliminado las bebidas azucaradas de lunes a viernes, pero continúa con una al día los fines de semana. Aplica el método del plato de forma inconsistente; refiere dificultad para estimar porciones sin referencias visuales. Glucosa en ayunas 132 mg/dL (descenso de 16 puntos respecto al basal). Progreso parcialmente consistente con los objetivos de la intervención. Próxima visita: reforzar el método del plato con herramientas visuales de estimación de porciones; abordar el patrón de bebidas azucaradas en fines de semana."
Esa nota cuenta una historia clínica. Quien la revise sabe que está ocurriendo un proceso terapéutico real.
Consideraciones de documentación según el entorno
Hospitalización (paciente internado)
La documentación del dietista hospitalario opera bajo presión de tiempo y alto volumen de registros. Algunos aspectos específicos:
- Documentación del tamizaje nutricional. La mayoría de los hospitales exigen un tamizaje nutricional en las primeras 24 horas del ingreso. Si usted lo realiza o actúa en función de él, documente el resultado (puntuación, instrumento utilizado, fecha) y su respuesta clínica.
- Cálculo de necesidades calóricas y proteicas. Documente explícitamente el método de estimación utilizado. "Necesidades energéticas estimadas mediante la ecuación de Penn State: 1.800-2.100 kcal/día. Necesidades proteicas: 1,2-1,5 g/kg de peso = 90-112 g/día." No escriba solo una cifra sin indicar el método.
- Ingesta actual versus necesidades estimadas. Documente lo que el paciente está recibiendo actualmente (dieta oral, nutrición enteral, nutrición parenteral) y cómo se compara con las necesidades estimadas, expresado en porcentaje.
- Documentación de desnutrición. Si documenta un diagnóstico de desnutrición usando los criterios de consenso ASPEN/AND, los seis criterios característicos deben quedar abordados en la nota (al menos dos deben estar presentes para el diagnóstico). Documente cuáles están presentes y cuáles ausentes.
- Comunicación con el médico tratante. Si se comunica con el médico responsable, deje constancia: "Se comunicaron hallazgos nutricionales y recomendaciones al Dr./Dra. [nombre] vía telefónica el [fecha/hora]. El médico toma conocimiento y acepta el ajuste de la velocidad de nutrición enteral según lo recomendado."
Consulta externa
La documentación de TMN en consulta externa bajo Medicare (en contextos con seguro en EE. UU.) requiere elementos específicos para el reembolso. Los códigos CPT 97802 (evaluación inicial, en incrementos de 15 minutos) y 97803 (reevaluación, en incrementos de 15 minutos) tienen requisitos de documentación vinculados al tiempo y al contenido.
Para TMN con cobertura de Medicare:
- La derivación del médico tratante debe quedar documentada (o una copia archivada)
- El diagnóstico calificador (ICD-10 o CIE-10) debe aparecer en la nota (diagnósticos habituales: serie E11 para diabetes tipo 2, serie N18 para enfermedad renal crónica, E66 para obesidad)
- El tiempo empleado debe documentarse para los códigos por tiempo
- La necesidad médica debe demostrarse a través del contenido de la nota, no simplemente afirmarse
Si el paciente paga de forma particular o mediante seguro comercial, los requisitos de documentación pueden ser menos prescriptivos, pero la estructura ADIME y la declaración PES siguen siendo su registro clínico y legal.
Práctica privada
Los dietistas en práctica privada que no facturan a seguros tienen mayor flexibilidad en el formato, pero también menos controles procedimentales. El riesgo de reducir el rigor es real: las notas se vuelven más superficiales, la declaración PES desaparece, los parámetros de monitoreo dejan de establecerse.
La documentación mínima que cualquier dietista en práctica privada debe mantener:
- Consentimiento informado firmado (incluida la divulgación del alcance de la práctica, si no es dietista titulado en su país o región)
- Nota de evaluación inicial que cubra los cinco dominios ABCDE
- Declaración PES o equivalente en cada nota inicial
- Notas de progreso en cada visita de seguimiento, incluso en las breves
- Nota de alta o cierre cuando finaliza la relación terapéutica
Aunque no facture a seguros, sus notas son un registro legal. En una controversia por mala praxis o alcance de la práctica, "no llevé registros detallados porque atiendo de forma particular" no es una posición defendible.
Telemedicina
Elementos específicos de documentación en telemedicina que los dietistas suelen omitir:
- Plataforma utilizada. Documente el nombre de la plataforma de telemedicina empleada.
- Ubicación del paciente. Documente el estado o país donde se encontraba el paciente en el momento de la visita. Esto es relevante para la habilitación interprovincial o internacional.
- Verificación de identidad. Documente cómo confirmó la identidad del paciente al inicio de la visita, especialmente en pacientes nuevos.
- Problemas técnicos. Si la conexión se interrumpió o la calidad del video fue deficiente, documéntelo y registre cómo lo manejó (pasó a llamada de voz, reprogramó parte de la visita).
- Observaciones del entorno del paciente. En telemedicina, a veces se pueden observar elementos del entorno del paciente que son clínicamente relevantes (cocina desordenada, alimentos visibles, comer durante la sesión). Si es clínicamente relevante, documente lo observado.
El consentimiento informado para telemedicina debe quedar en el expediente de ingreso, no en la nota de progreso, pero verifique que esté archivado.
Errores de documentación más frecuentes en nutricionistas
1. Usar el campo de Diagnóstico para un diagnóstico médico en formato SOAP. El D de ADIME corresponde a un diagnóstico nutricional, no médico. "Diabetes tipo 2 mal controlada" es un problema médico. "Ingesta excesiva de carbohidratos relacionada con conocimiento nutricional limitado, evidenciada por..." es un diagnóstico nutricional. Son cosas distintas.
2. Redactar intervenciones vagas. "Se brindó consejería nutricional sobre alimentación saludable" no es una intervención. Nombre lo que enseñó, cómo lo hizo y qué hará el paciente de forma diferente. Las intervenciones vagas no sostienen una apelación por rechazo de reclamación ni una discusión clínica en reunión de equipo.
3. Omitir los parámetros de monitoreo. Si su sección de M/E solo dice "seguimiento en 4 semanas", no ha establecido parámetros de monitoreo. Un pagador o auditor no puede ver evidencia de un proceso terapéutico. Además, usted mismo no tendrá un marco estructurado para la siguiente nota.
4. Copiar y pegar datos de evaluación sin comentario clínico. Documentar una lista de valores de laboratorio sin explicar su significado nutricional no es una evaluación. "HbA1c 8,4%" necesita contexto clínico: qué indica sobre el control glucémico, cuáles son las implicaciones nutricionales y cómo orienta el diagnóstico.
5. Omitir la respuesta del paciente y su nivel de participación. ¿El paciente demostró comprensión? ¿Hizo preguntas? ¿Se resistió a alguna recomendación? Documéntelo. Es clínicamente relevante y demuestra que la visita fue individualizada.
6. Confundir la estructura de la nota inicial con la del seguimiento. Una nota de seguimiento no repite la evaluación basal completa. Documenta qué cambió, si la intervención está funcionando y qué ajustes son necesarios. Escribir una nota tan extensa como la inicial en cada seguimiento consume tiempo innecesario y, a menudo, oscurece la señal de progreso clínico.
7. No documentar la supervisión o la participación de estudiantes. Si un interno de dietética o un estudiante bajo supervisión realizó alguna parte de la consulta, documente su participación y su rol de supervisión. El requisito de cofirma varía según el entorno, pero la participación debe constar en la nota independientemente.
Consejos prácticos para agilizar el registro clínico
La carga documental es real en nutrición. Con 12 a 15 visitas ambulatorias al día, si cada nota toma 20 minutos, eso son 3 o 4 horas de documentación sumadas a una jornada clínica ya saturada.
Use una estructura de plantilla por tipo de visita, no una nota en blanco. Una nota inicial de TMN para diabetes tiene una estructura predecible: los mismos cinco dominios de evaluación, una declaración PES basada en los diagnósticos nutricionales más frecuentes en DM2, componentes estándar de intervención. Construya una plantilla para cada tipo de visita que atiende regularmente. No está generando notas genéricas; está construyendo el andamiaje estructural para que su razonamiento clínico sea ágil y consistente.
Escriba primero los parámetros de monitoreo. Antes de comenzar a redactar la evaluación narrativa, establezca qué va a monitorear y cuáles son las metas. Esto evita el error habitual de escribir una evaluación exhaustiva y luego un plan vago porque ya no le queda energía.
Use una biblioteca de frases PES de uso frecuente. Probablemente atiende un conjunto de 8 a 12 diagnósticos nutricionales de forma recurrente en su práctica. Redacte las estructuras de declaración PES más comunes (dejando el campo de evidencia para completar en cada visita) y téngalas accesibles. No está haciendo un matching de plantilla; está reduciendo la carga cognitiva de recuperar la terminología correcta del NCP en el momento de la consulta.
Separe el razonamiento clínico de la redacción. Algunos dietistas intentan pensar y escribir al mismo tiempo, en el expediente electrónico, lo que resulta lento. En cambio: inmediatamente después de la visita, anote 3 a 5 puntos clave (hallazgos principales, declaración PES, lo que enseñó, parámetros de monitoreo). Luego redacte la nota a partir de esos apuntes. El tiempo total suele ser menor porque la fase de escritura es solo estructura, no pensamiento.
Documente los elementos de telemedicina al inicio de la sesión, no al final. Verifique y registre la ubicación del paciente, su identidad y la plataforma al comenzar cada sesión de telemedicina. Si espera hasta el final, puede olvidar los detalles o la sesión se extenderá más de lo previsto.
Si atiende un alto volumen de pacientes y dedica horas al día al registro clínico, las herramientas que permiten construir plantillas de notas y generar un borrador estructurado a partir de sus apuntes de sesión pueden reducir ese tiempo significativamente. NotuDocs admite plantillas en formato ADIME para que pueda registrar sus hallazgos clínicos y generar una nota estructurada sin empezar desde cero en cada visita. No reemplaza el juicio clínico, pero elimina la carga de formato en cada consulta.
Lista de verificación para la documentación de consultas de nutrición
Antes de la visita
- Fuente de derivación y motivo documentados
- Diagnóstico calificador (CIE-10/ICD-10) identificado y registrado
- Orden médica o derivación archivada (TMN con Medicare)
- Notas previas revisadas (visitas de seguimiento)
Evaluación (A)
- Datos antropométricos: peso, talla, IMC, porcentaje de cambio de peso con período de tiempo
- Datos bioquímicos: valores de laboratorio relevantes con cifras y fechas
- Datos clínicos: diagnósticos actuales, medicamentos con implicaciones nutricionales, función gastrointestinal
- Ingesta dietética: método especificado, hallazgos documentados, apetito y conducta alimentaria registrados
- Historia ambiental/del cliente: acceso a alimentos, capacidad para cocinar, prácticas culturales, disposición al cambio
- Hallazgos negativos relevantes documentados
Diagnóstico (D)
- Al menos una declaración PES en terminología NCP
- Problema (P) tomado de la lista de diagnósticos nutricionales de la Academia
- Etiología (E) específica y causal (no una repetición del problema)
- Signos/síntomas (S) medibles y vinculados a los datos de evaluación
- Diagnóstico médico no utilizado en lugar del diagnóstico nutricional
Intervención (I)
- Contenido educativo nombrado de forma específica (no solo "consejería nutricional")
- Respuesta del paciente y comprensión declarada documentadas
- Materiales o recursos escritos entregados registrados por nombre
- Modificaciones dietéticas especificadas (alimentos, porciones, frecuencia)
- Coordinación de atención documentada si se inició (comunicación con otros proveedores, derivaciones)
Monitoreo y Evaluación (M/E)
- Parámetros de monitoreo establecidos con valores o resultados meta específicos
- Período para el próximo monitoreo documentado
- Datos de seguimiento abordados para cada parámetro previo (notas de seguimiento)
- Comentario clínico sobre el progreso o la ausencia de progreso
Elementos específicos por entorno
- Hospitalización: Resultado del tamizaje, método de cálculo de necesidades calóricas y proteicas, ingesta actual vs. necesidades, criterios de desnutrición si aplica, comunicación con el médico documentada
- Consulta externa con seguro: Tiempo documentado para códigos CPT por tiempo, diagnóstico calificador presente, derivación médica archivada
- Telemedicina: Plataforma nombrada, ubicación del paciente documentada, verificación de identidad registrada
- Práctica privada: Consentimiento informado archivado, nota de cierre al finalizar el episodio
Visitas de seguimiento
- Parámetros de monitoreo previos abordados (no repetición de la evaluación inicial)
- Progreso o ausencia de progreso explicado con comentario clínico
- Diagnóstico, objetivos o intervención ajustados si es necesario y documentados
- Próximos parámetros de monitoreo actualizados
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