Cómo Documentar el Deber de Advertir y las Situaciones de Riesgo para Terceros en la Práctica Clínica

Cómo Documentar el Deber de Advertir y las Situaciones de Riesgo para Terceros en la Práctica Clínica

Guía práctica para psicólogos y profesionales de la salud mental sobre cómo documentar el deber de advertir y proteger a terceros: evaluación de amenazas, razonamiento clínico, notificaciones y errores frecuentes de documentación.

Por Qué Este Tipo de Documentación Requiere un Enfoque Propio

La mayor parte de lo que un profesional de salud mental documenta tiene peso clínico: lo que el consultante expresó, cómo se presentó, qué intervenciones se realizaron, cuál es el plan para la próxima sesión. Las implicaciones son reales, pero el ritmo de documentación es manejable.

Las situaciones que activan el deber de advertir o de proteger son distintas. Cuando un consultante revela una amenaza creíble de daño grave a un tercero identificable, la documentación que se produzca en las horas siguientes puede tener consecuencias que persistan durante años. Una investigación de un organismo de licencias, una demanda civil o una investigación pericial recurrirán a ese registro. ¿Qué sabía el clínico? ¿Cuándo lo supo? ¿Qué evaluó? ¿Qué decidió y por qué? ¿Actuó?

Estas no son preguntas hipotéticas. Son las preguntas que se formulan cuando algo sale mal.

Esta guía está dirigida a psicólogos, psicopedagogos, trabajadores sociales clínicos y consejeros que buscan un marco concreto de documentación para estas situaciones: uno que sea jurídicamente sostenible, clínicamente completo y posible de redactar bajo presión.

El caso Tarasoff v. Regents of the University of California (1976) es el precedente fundacional del deber de advertir en el derecho estadounidense. Un estudiante de posgrado llamó a su psicólogo del campus y comunicó que tenía intención de matar a Tatiana Tarasoff. El terapeuta notificó a la policía universitaria pero no advirtió directamente a Tarasoff. Dos meses después, el estudiante la mató. El Tribunal Supremo de California resolvió que los terapeutas tienen el deber de proteger a terceros identificables frente a amenazas creíbles de violencia grave cometidas por sus pacientes.

Aunque este fallo es parte del sistema jurídico de los Estados Unidos, el principio que establece es ampliamente reconocido en el campo de la ética clínica internacional. La mayoría de los códigos de ética de los colegios profesionales de psicología en América Latina, así como los lineamientos de la Asociación Latinoamericana de Psicología (ALAPSI) y los organismos nacionales equivalentes, reconocen que la confidencialidad profesional tiene límites cuando existe un riesgo inminente de daño grave a terceros.

En México, Argentina, Colombia, Chile y otros países latinoamericanos, las normativas éticas y legales contemplan excepciones a la confidencialidad cuando la vida de una persona está en peligro. El profesional que enfrenta esta situación debe conocer el marco normativo de su país, estado o provincia específica, y documentar su actuación en función de ese marco, no de uno genérico.

Lo que Tarasoff aporta es una estructura conceptual útil: las obligaciones del clínico frente a terceros tienen nombre, tienen historia y tienen consecuencias. Cualquiera sea el país donde usted ejerce, documentar cómo evaluó la amenaza, cómo razonó su decisión y qué acciones tomó es lo que diferencia una práctica profesional defendible de una vulnerable.

Qué Activa el Deber

No toda expresión de enojo o frustración hacia otra persona activa este deber. El umbral generalmente se describe en términos de tres elementos:

Una amenaza seria e inminente de violencia. Descargar frustración sobre un compañero de trabajo difícil no alcanza ese umbral. Una declaración específica de intención de daño, con acceso a medios y con un objetivo al que el consultante puede llegar, generalmente sí.

Una víctima potencial identificable. La amenaza debe dirigirse a una persona (o personas) que puedan ser identificadas específicamente, no a una categoría general. "Quiero hacerle daño a alguien" generalmente no activa el deber. "Voy a hacerle daño a mi casero Eduardo, que vive en tal dirección" generalmente sí.

Un vínculo entre el historial o el estado mental del consultante y la plausibilidad de la amenaza. El contexto clínico importa. Un consultante sin antecedentes de violencia, pensamiento organizado y factores de protección sólidos que expresa frustración con un familiar presenta un perfil diferente al de un consultante con antecedentes de agresión, ideación paranoide activa y acceso reciente a un arma que nombra a una víctima específica.

Su documentación debe reflejar que evaluó los tres componentes, no solo que se enunció una amenaza.

Documentar el Proceso de Evaluación de la Amenaza

Cuando un consultante hace una declaración que usted evalúa como potencialmente activadora del deber, la tarea documentaria consiste en mostrar su razonamiento clínico, no solo su conclusión.

Registrar la Declaración de Amenaza

Documente las palabras del consultante con la mayor precisión posible. Las citas textuales son defendibles; las paráfrasis no lo son. Una nota que registra "el consultante afirmó que le iba a 'destrozar la vida' a su ex jefe Carlos si no le devolvía el dinero antes del viernes" es más útil que "el consultante expresó enojo hacia una figura de autoridad". Cuanto más específica sea la amenaza, más importante es documentar el lenguaje exacto.

Si la amenaza emergió a mitad de la sesión, anote en qué momento apareció. Si surgió tras una escalada emocional significativa, documente la secuencia. El contexto da forma al significado clínico, y la nota debe capturarlo.

Evaluar la Inminencia y la Credibilidad

Documente cada elemento que evaluó para determinar la seriedad de la amenaza. Un formato estructurado ayuda. Considere registrar:

Historial de violencia. ¿El consultante ha hecho declaraciones similares antes? ¿Alguna de ellas precedió a una conducta? ¿Existen denuncias, detenciones u otros incidentes documentados? Un consultante que ha amenazado y actuado previamente tiene un perfil de riesgo diferente al de quien no tiene antecedentes conductuales.

Especificidad del plan. ¿El consultante nombró a una víctima? ¿Un lugar? ¿Un método? ¿Un plazo? Cuanto más específicos sean los detalles, mayor es la significación clínica de la amenaza. Documente qué reveló el consultante y qué le preguntó usted.

Acceso a medios. ¿Tiene el consultante acceso a armas u otros medios para causar daño? ¿Describió cómo llevaría a cabo el acto? El acceso a medios eleva el peso clínico de cualquier amenaza que tenga especificidad.

Estado mental al momento de la revelación. ¿El consultante estaba organizado, desorganizado, bajo efectos de sustancias o en un estado disociativo? La confiabilidad del autorrelato y el peso clínico de la declaración dependen del estado mental. Documente sus observaciones.

Contexto precipitante. ¿Qué provocó la revelación? ¿Una pérdida reciente, un agravio percibido, un estresor agudo? Comprender qué generó la declaración ayuda a evaluar si el riesgo está acotado a una situación específica o es más generalizado.

Factores de protección. ¿Existen elementos que reduzcan la probabilidad de que el consultante actúe? Apoyo social sólido, conciencia de las consecuencias de la violencia, motivaciones declaradas para no actuar (hijos, trabajo, valores), compromiso con el tratamiento. Los factores de protección pertenecen a la nota de evaluación de amenaza junto con los factores de riesgo, no como un contrapeso que elimina la preocupación, sino como datos clínicos que informan el cuadro completo.

Ejemplo Ficticio: Evaluación de Amenaza Bien Documentada

Revelación de amenaza: El consultante afirmó durante los últimos 20 minutos de la sesión: "Tengo una pistola y si Carlos [apellido omitido, identificado como ex empleador del consultante] no me devuelve el dinero antes del viernes, voy a usarla." Al pedirle que ampliara lo dicho, el consultante confirmó que había adquirido el arma la semana anterior, nombró al objetivo por su nombre completo e indicó su lugar de trabajo. Afirmó que no estaba "desahogándose" sino que hablaba en serio. El consultante se presentaba organizado, articulado y sin señales de intoxicación.

Evaluación de riesgo: Antecedentes de un episodio de violencia doméstica (2022); no se documentan amenazas previas a personas fuera del ámbito de pareja; sin internaciones psiquiátricas previas. Acceso a medios confirmado (el consultante reveló la posesión del arma). Plan específico con plazo definido (antes del viernes). La víctima identificada es accesible (el consultante conoce su ubicación y horario laboral). Factor precipitante: despido e impago salarial. El consultante no refirió factores de protección suficientes para contener el riesgo; rechazó la posibilidad de desarme voluntario.

Ese nivel de especificidad es lo que convierte una nota en un registro clínico defendible.

Documentar el Razonamiento de la Decisión

El momento posterior a la evaluación de la amenaza es donde ocurre la documentación más importante. Es necesario registrar no solo qué se decidió, sino por qué.

Cuando Determina que el Deber Está Activado

Documente que determinó que se cumplieron los criterios para el deber de advertir o proteger en su jurisdicción, y señale los elementos específicos que lo condujeron a esa determinación. No necesita citar el texto legal completo, pero su nota debe reflejar que consideró si la amenaza alcanzaba el umbral correspondiente.

Si consultó con un supervisor, un colega o un organismo de ética profesional antes de tomar la decisión, documente esa consulta en la nota. Registre el nombre de la persona consultada, la fecha y hora, y el contenido general de lo que se le indicó. La consulta es clínicamente apropiada y jurídicamente significativa: demuestra que la toma de decisiones no se realizó de forma aislada.

Cuando Determina que el Deber No Está Activado

Este es un escenario de documentación igualmente importante que muchos clínicos subestiman. Si evaluó una amenaza y determinó que no alcanzaba el umbral para el deber de advertir, documente esa determinación de forma explícita y con fundamentos.

Una nota que diga "el consultante expresó malestar hacia un compañero de trabajo, no se tomaron acciones" es inadecuada. Una nota que diga "el consultante expresó frustración hacia un compañero en el contexto de un conflicto laboral; la declaración no incluyó intención específica de daño, no se mencionó método ni plan, no hay inminencia y el consultante negó cualquier intención de actuar. Sin antecedentes de violencia. Riesgo evaluado como bajo; no se indica acción de advertencia o protección en este momento" cuenta una historia defendible.

Los clínicos que no documentan el razonamiento detrás de la no acción asumen el mismo riesgo de responsabilidad que quienes no documentan sus acciones.

Amenazas Ambiguas

Muchas situaciones no son claras. El consultante puede expresar algo alarmante que no llega a constituir una amenaza específica, inminente y creíble. El clínico debe decidir si tomar medidas de protección y documentar tanto la ambigüedad como el razonamiento.

En casos ambiguos, documente que evaluó los elementos del umbral y que la evidencia era equívoca. Documente qué información adicional buscó (preguntas de seguimiento, contacto colateral) y cómo las respuestas afectaron su evaluación. Si optó por diferir la determinación a la espera de más información, documente también eso, junto con el plan de reevaluación.

Documentar la Notificación

Si determina que existe una situación que activa el deber y actúa en consecuencia, la notificación en sí misma requiere documentación tan cuidadosa como la evaluación de la amenaza.

Notificación a las Autoridades

En muchos países latinoamericanos, el mecanismo de notificación incluye contactar a la policía, a la fiscalía, o a un servicio de protección civil. Cuando lo haga, documente:

  • La fecha y hora de la comunicación
  • La institución o dependencia contactada
  • El nombre y cargo del funcionario con quien habló, si fue posible obtenerlo
  • Qué información reveló: la naturaleza de la amenaza, la identidad del consultante (si su marco normativo lo permite), la identidad de la víctima potencial y los detalles relevantes sobre medios o plazos
  • La respuesta o plan de acción del funcionario
  • Cualquier acción de seguimiento que indicaron tomarían

Conserve un registro escrito de esta comunicación en el expediente clínico.

Notificación a la Víctima Potencial

En muchos marcos éticos y legales, notificar a la víctima potencial es parte del cumplimiento del deber. Esta notificación es sensible y requiere juicio clínico sobre cómo comunicar una amenaza creíble sin generar pánico desproporcionado ni elevar el nivel de peligro.

Documente que la notificación se realizó, incluyendo:

  • La fecha y hora
  • El medio empleado (llamada telefónica, contacto en persona, a través de las autoridades)
  • Si logró comunicarse directamente o dejó un mensaje
  • Qué información transmitió (que es un profesional de salud mental, que recibió información que sugiere que la persona puede estar en riesgo, y cualquier recomendación de seguridad como contactar a la policía o evitar un determinado lugar)
  • La respuesta de la persona si habló directamente con ella

Si no logró comunicarse con la víctima potencial, documente los intentos realizados con sus horarios.

Ejemplo Ficticio: Documentación de la Notificación

Notificación a las autoridades: Llamé a la Comisaría [número o nombre] a las 17:03 h del [fecha]. Atendió el oficial R. Torres. Informé sobre la intención declarada del consultante de dañar a Carlos [nombre completo proporcionado al funcionario], brindé la dirección de trabajo de la víctima según lo indicado por el consultante. Describí el arma mencionada por el consultante. El oficial Torres indicó que intentaría localizar a la víctima potencial. Proporcionó número de expediente [número].

Notificación a la víctima: Intenté llamar a Carlos [apellido] al número registrado en el expediente a las 17:09 h; no hubo respuesta. Dejé un mensaje identificándome como profesional de salud mental y solicitándole contactar a la policía o a mi consultorio con urgencia. Llamé nuevamente a las 17:34 h; hablé directamente con el Sr. [apellido]. Le informé que había recibido información que sugería que podría estar en riesgo y le recomendé contactar de inmediato a las autoridades. Confirmó que llamaría a la policía. Le proporcioné el número de expediente del oficial.

Documentación de la Sesión Posterior

Si el consultante regresa tras haberse dado aviso, la documentación de esa sesión también requiere atención especial.

Documente si el consultante sabe que se realizó una notificación. En la mayoría de los marcos éticos y legales, la ruptura de la confidencialidad para proteger a un tercero es un acto justificado; el conocimiento del consultante sobre lo ocurrido es un evento clínico, no legal. Pero cómo se maneja la relación terapéutica tras esa revelación es clínicamente significativo y pertenece al registro.

Documente el nivel de amenaza actual en la sesión siguiente: ¿la situación se resolvió, escaló o cambió? ¿El consultante reporta nuevos desarrollos que modifican el cuadro de riesgo? ¿Hubo intervención de las autoridades, acuerdo de alejamiento, reconciliación?

Documente su evaluación de riesgo continua. Las situaciones de deber de advertir rara vez terminan de manera limpia. La nota debe reflejar atención clínica sostenida.

Errores Frecuentes de Documentación en Situaciones de Deber de Advertir

Registrar solo la conclusión, no el razonamiento. "Evaluado como no alcanzando el umbral de deber de advertir" sin el análisis que condujo a eso es una falla documentaria. El razonamiento es la protección.

No usar citas textuales. Parafrasear lo que dijo el consultante puede minimizar inadvertidamente la gravedad de la declaración. Las citas son más defendibles y más precisas.

Omitir la consulta realizada. Si consultó con un supervisor o colega, esa conversación pertenece a la nota. Una consulta no documentada no existe desde el punto de vista jurídico.

Descripciones vagas de la amenaza. "El consultante expresó ideación violenta" no es suficiente. Documente qué dijo el consultante exactamente, hacia quién y con qué grado de especificidad.

Tratar la notificación como un evento suficiente sin seguimiento. Si las autoridades dijeron que realizarían un seguimiento y el riesgo clínico sigue elevado, documente su monitoreo continuo.

No documentar intentos infructuosos. Si intentó contactar a la víctima potencial y no lo logró, documente esos intentos. El esfuerzo de buena fe requiere evidencia.

Tratar la nota de deber de advertir como un evento único. El riesgo no se resuelve en el momento de la notificación. Documente la evaluación de amenaza continua en las sesiones siguientes.

Ignorar el marco normativo específico de su jurisdicción. El deber de advertir varía entre países, estados y provincias. Un marco de documentación basado en la normativa de un país puede no satisfacer los requisitos legales o éticos de otro. Conozca el marco aplicable en su contexto y refléjelo en su documentación.

Una Nota sobre la Documentación Basada en Plantillas en Situaciones de Alta Complejidad

La documentación de alto riesgo como la de situaciones de deber de advertir se beneficia de una plantilla estructurada que le recuerde capturar cada elemento necesario, incluso bajo presión. Una plantilla con campos para la declaración de amenaza, los dominios de evaluación de riesgo, la consulta realizada y los pasos de notificación reduce la posibilidad de omitir un componente crítico mientras se maneja una situación aguda.

NotuDocs le permite construir y guardar plantillas de notas con la estructura de campos que usted defina. Una plantilla para situaciones de deber de advertir con secciones dedicadas a cada dominio de documentación garantiza que registre lo que importa sin tener que reconstruir el esquema de memoria en un momento de alta demanda.

Lista de Verificación para Situaciones de Deber de Advertir

Evaluación de la Amenaza

  • Declaración textual del consultante (cita directa)
  • Contexto en que surgió la amenaza (momento de la sesión, contenido precipitante)
  • Historial de violencia (amenazas previas, denuncias, conductas)
  • Especificidad del plan (objetivo, método, plazo)
  • Acceso a medios
  • Estado mental al momento de la revelación
  • Factores de protección evaluados

Razonamiento de la Decisión

  • Determinación de si se alcanzó el umbral, con fundamentos
  • Referencia al marco normativo aplicable en su jurisdicción
  • Consulta documentada (nombre, fecha, hora, contenido de lo indicado)
  • Plan de reevaluación si el umbral no se alcanzó aún

Documentación de la Notificación

  • Notificación a las autoridades: institución, funcionario, hora, contenido revelado, respuesta
  • Notificación a la víctima: método, hora, si se logró contacto, qué se comunicó, respuesta de la persona
  • Documentación de intentos infructuosos con horarios

Seguimiento Posterior

  • Conocimiento del consultante sobre la notificación y respuesta clínica
  • Evaluación de amenaza actualizada en la sesión siguiente
  • Plan de monitoreo continuo

General

  • Nota de sesión fechada y completada lo más cerca posible al momento del evento
  • Documentación conservada en el expediente clínico conforme a los plazos de retención aplicables
  • Supervisor o asesor jurídico notificado si existen dudas sobre las obligaciones específicas

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